2do año A y B

 

Clase para copiar en el cuaderno

El resumen

     Un resumen es una exposición abreviada, concisa y fiel sobre los puntos más importantes de un texto o documento. Como tal, puede realizarse de manera oral o escrita, y debe ser objetivo, claro y coherente.

     Es una técnica de síntesis mediante la cual llevamos un texto a su expresión más esencial, apuntando las ideas más importantes y los aspectos más relevantes del tema, sin que medien interpretaciones o posturas críticas. Su objetivo fundamental es facilitar al lector la comprensión de un texto.

     El resumen, es el resultado de un análisis completo y profundo del texto. Para ello, se procede a leer y comprender el texto; subrayar, resaltar y anotar las ideas principales; para, a continuación, realizar un esquema que nos permita identificar su estructura y la forma en que esta se desarrolla.

Tipos de resumen

Resumen ejecutivo. Es un tipo de resumen muy empleado en el mundo financiero y de los negocios, en el cual se busca interesar en la dinámica de una futura empresa u organización a quien lo lee, dándole los puntos más relevantes del mismo.

Resumen bibliográfico. Es el resumen que se hace de un libro, una obra de literatura o una disertación, incluso un libro científico, ya sea para fines divulgativos, o simplemente para una ficha en una biblioteca, en una librería digital o un sistema de clasificación de libros

Resumen de prensa. Suele hacerse un resumen de prensa o resumen informativo, en el cual se sintetizan las noticias del día eligiéndolas en base a su importancia para la opinión pública (o el criterio editorial), en los grandes medios de comunicación como la TV.

 

Después de estudiar lo que es un resumen, pasemos a leer el siguiente cuento.

                      Cuentos de amor de la locura y de la muerte de Horacio Quiroga

 Capítulo 1

Una estación de amor

Primavera

     Era el martes de carnaval. Nébel acababa de entrar en el corso, ya al oscurecer, y mientras deshacía un paquete de serpentinas miró al carruaje de delante. Extrañado de una cara que no había visto en el coche la tarde anterior, preguntó a sus compañeros:

     – ¿Quién es? No parece fea.

     – ¡Un demonio! Es lindísima. Creo que sobrina, o cosa así, del doctor Arrizabalaga. Llegó ayer, me parece…

     Nébel fijó entonces atentamente los ojos en la hermosa criatura. Era una chica muy joven aún, acaso no más de catorce años, pero ya núbil. Tenía, bajo cabello muy oscuro, un rostro de suprema blancura, de ese blanco mate y raso que es patrimonio exclusivo de los cutis muy finos. Ojos azules, largos, perdiéndose hacia las sienes entre negras pestañas. Tal vez un poco separados, lo que da, bajo una frente tersa, aire de mucha nobleza o gran terquedad. Pero sus ojos, tal como eran, llenaban aquel semblante en flor con la luz de su belleza. Y al sentirlos Nébel detenidos un momento en los suyos, quedó deslumbrado.

     – ¡Qué encanto! –murmuró, quedando inmóvil con una rodilla en el almohadón del surrey. Un momento después las serpentinas volaban hacia la victoria. Ambos carruajes estaban ya enlazados por el puente colgante de papel, y la que lo ocasionaba sonreía de vez en cuando al galante muchacho.

    Mas aquello llegaba ya a la falta de respeto a personas, cocheros y aún al carruaje: las serpentinas llovían sin cesar. Tanto fue, que las dos personas sentadas atrás se volvieron y, bien que sonriendo, examinaron atentamente al derrochador.

     –Quiénes son? –preguntó Nébel en voz baja.

     –El doctor Arrizabalaga… Cierto que no lo conoces. La otra es la madre de tu chica… Es cuñada del doctor. Como en pos del examen, Arrizabalaga y la señora se sonrieran francamente ante aquella exuberancia de juventud, Nébel se creyó en el deber de saludarlos, a lo que respondió el terceto con jovial condescendencia.

     Este fue el principio de un idilio que duró tres meses, y al que Nébel se creyó en el deber de saludarlos, a lo que respondió el terceto con jovial condescendencia. Mientras continuó el corso, y en Concordia se prolonga hasta horas increíbles, Nébel tendió incesantemente su brazo hacia adelante, tan bien que el puño de su camisa, desprendido, bailaba sobre la mano.

     Al día siguiente se reprodujo la escena; y como esta vez el corso se reanudaba de noche con batalla de flores, Nébel agotó en un cuarto de hora cuatro inmensas canastas. Arrizabalaga y la señora se reían, volviendo la cabeza a menudo, y la joven no apartaba casi sus ojos de cabeza a menudo, y la joven no apartaba casi sus ojos de Nébel. Este echó una mirada de desesperación a sus canastas vacías.    Más sobre el almohadón del surrey quedaba aún uno, un pobre ramo de siemprevivas y jazmines del país. Nébel saltó con él sobre la rueda de los jazmines del país. Nébel saltó con él sobre la rueda del surrey, dislocóse casi un tobillo, y corriendo a la victoria, jadeante, empapado en sudor y con el entusiasmo a flor de ojos, tendió el ramo a al joven. Ella buscó atolondradamente otro, pero no lo tenía. Sus acompañantes se reían.

     – ¡Pero loca! –le dijo la madre, señalándole el pecho–. ¡Ahí tienes uno!

     El carruaje arrancaba al trote. Nébel que había descendido afligido del estribo, corrió y alcanzó el ramo que la joven le tendía con el cuerpo casi fuera del coche.

     Nébel había llegado tres días atrás de Buenos Aires, donde concluía su bachillerato. Había permanecido allá siete años, de modo que su conocimiento de la sociedad actual de Concordia era mínimo. Debía quedar aún quince días en su ciudad natal, disfrutados en pleno sosiego de alma, sino de cuerpo. Y he aquí que desde el segundo día perdía toda su serenidad. Pero en cambio, ¡qué encanto!

     –¡Qué encanto! –se repetía pensando en aquel rayo de luz, flor y carne femenina que había llegado a él desde el carruaje. Se reconocía real y profundamente deslumbrado –y enamorado, desde luego.

     ¡Y si ella lo quisiera!… ¿Lo querría? Nébel, para dilucidarlo, confiaba mucho más que en el ramo de su pecho, en la precipitación aturdida con que la joven había buscado algo que darle. Evocaba claramente el brillo de sus ojos cuando lo vio llegar corriendo, la inquieta expectativa con que lo esperó –y en otro orden, la morbidez del joven pecho, al tenderle el ramo.

     ¡Y ahora, concluido! Ella se iba al día siguiente a Montevideo. ¿Qué le importaba lo demás, Concordia, sus amigos de antes, su mismo padre? Por lo menos iría con ella hasta Buenos Aires

     Hicieron efectivamente el viaje junto, y durante el Nébel llegó al más alto grado de pasión que puede alcanzar un romántico muchacho de dieciocho años que se siente querido. La madre acogió el casi infantil idilio con afable complacencia, y se reía a menudo al verlos, hablando poco, sonriendo sin cesar y mirándose infinitamente.

     La despedida fue breve, pues Nébel no quiso perder el último vestigio de cordura que le quedaba, cortando su carrera tras ella. Ellas volverían a Concordia en el invierno, acaso una temporada. ¿Iría él? « ¡Oh, no volver yo!» Y mientras Nébel se alejaba despacio por el muelle, volviéndose a cada momento, ella, de pecho sobre la borda y la cabeza baja, lo seguía con los ojos, mientras en la planchada los marineros levantaban los suyos risueños a aquel idilio –y al vestido, corto aún, de la tiernísima novia. 

 

Actividad

Luego de leído el cuento la tortuga y el gigante de Horacio Quiroga, realiza un resumen en tu cuaderno de Castellano de tres cuartillas, observa los aspectos a evaluar.

Ø  Debes cuidar la presentación y ortografía

Ø  Debes realizarlo a bolígrafo azul o negó

Ø  El cuaderno de Castellano debe tener trazado su margen y los subrayados de títulos y subtítulos del mismo color que el margen

Ø  Importante cada vez que comiences un párrafo deja un espacio de 1 cm de sangría si trabajas en el cuaderno.

Ø  Los signos de puntuación no se les coloca color .

 

Aspectos a evaluar

 

Ponderación

Organización

 ideas  puestas en un orden lógico y la forma en que son presentadas mantiene el interés del lector

4 puntos

 Ortografía, puntuación y gramática.

El resumen no presenta, errores de puntuación, ortografía, uso de mayúsculas

4 puntos

Exposición de las ideas. El resumen incluye la idea principal y los detalles más importantes del texto

 

4 puntos

Comprensión del tema.

El resumen contiene todos los hechos certeros sobre el tema.

4 puntos

Identificación de las ideas centrales. Expone la idea principal nombra el tema del resumen y esquematiza los puntos principales

4 puntos

Nota

20 puntos